domingo, 28 de agosto de 2016

MANDI

MANDÍ BRASILEÑA


Potira itapitanga.

Sou vovô de seis lindos cachorrinhos nascidos entre 05:00 e 09:00 horas da manhã de 28 de agosto de 2016.
Soy abuelo de seis lindos cachorros de perro nascido entre 05:00 y 09:00 horas de la mañana de 28 de agosto de 2016.


Em português

Há muitos e muitos séculos atrás nasceu uma linda menina em uma tribo indígena onde hoje é Brasil. Seu nome era Mandi¹. Mas ela era diferente de todos os outros silvícolas. Tinha pele muito branca em um local de pele marrom.
No início as pessoas estranharam muito sua aparência, mas ela era tão gentil e prestativa que conquistou a todos.
A todos, menos Juçara.
Juçara era alta e esbelta como a árvore que lhe deu o nome. Seus olhos pareciam duas frutas da palmeira de onde tiraram seu nome. E ao contrário desta, aquela não era generosa em doar-se. Juçara era uma índia bonita, tanto quanto Mandi. Mas ao contrário desta, aquela não era nem um pouco gentil ou prestativa.
Se soubesse o que era espelho seu sonho seria ter um para se admirar o tempo todo. Mas como não podia fazer isso, amava ouvir sua voz dizendo a tantos quanto encontrasse – inclusive enquanto trabalhavam – o quão maravilhosa era ela.
Ninguém a ouvia, exceto ela e Mandi. Ninguém a via, exceto ela e Mandi.
Mas um belo dia... E como diz Rosana Mont’Alverne, quando em uma história esta fórmula é dita significa que a coisa vai ficar feia. Pois bem, mas um belo dia... Quero dizer, mas em uma bela noite Mandi adormeceu; e não acordou no dia seguinte. Seria o chá dado por Jussara? Quem vai saber. Se hoje, com o Judiciário nada resolvendo (pelo menos para o povo...) e as grandes Emissoras de TV, de Rádio, de Revistas ou Jornais nada esclarecendo aos cidadãos. Imagine então naquela época. Contudo, os animais, as pessoas e os deuses choraram sua partida. Porém, por longos meses as nuvens lamentaram sua ida sem uma lágrima sequer. Os índios fizeram em um lugar bonito e ensolarado a derradeira casa da linda indiazinha.
Em uma manhã despontou um broto no local onde Mandi foi enterrada. O broto foi crescendo, fortalecendo-se e o povo estava curioso com aquela planta diferente. Até que em uma noite, a mãe da indiazinha teve um sonho onde a filha lhe dizia para arrancar a planta até a raiz e depois como fazer para transformá-la em alimento. Quando despertou, assim fez. Surpresa! Por fora era marrom igual a todos da aldeia, mas quando descascada era branca igual a Mandi. E assim como a menina era gentil e prestativa enquanto gente, ela era também enquanto vegetal.
O pajé² perguntou aos deuses quem os presenteara com tal maravilha e descobriu que fora Calamantã, o calmo deus das árvores. Calamantã disse que a planta deveria ser chamada de Mandioca (casa de Mani) porque nascera onde o corpinho da gentil menina agora habitava.
Mas, e Jussara?
Assim como acontece hoje, ela seguiu sua vida e ouvi falar que alguns anos depois o povo a elegeu cacique*. Deve ter tido uma excelente campanha de divulgação... Parece que ela prometeu, em nome de sua grande amiga, distribuir mandioca para o povo... Agora, eu acho que Calamantã é calmo, mas não omisso nem bobo... Contudo, a única coisa que sei é que nada sei.


En español

Hay muchos y muchos siglos pasados nació una linda niña en una tribu indígena. Su nombre era Mandí¹. Pero, ella era diferente de todos los demás silvícolas. Tenía piel muy blanca en un local de piel marrón.
En principio el pueblo extrañó mucho su apariencia, pero ella eta tan gentil y servicial que conquistó el corazón de todos.
A todos, menos Kusichinpu.
A Kusichinpu le encantan los colores; todos ellos. Le gusta cubrirse de flores y colorirse de todos los matices alegres que la Naturaleza ofrece. Pero, al contrario de esta, aquella nada ofrece a nadie. Kusichinpu  era una india bonita, tanto cuanto Mandí. Pero, al contrario de esta, aquella no era ni un poco gentil o servicial.
Si subiera lo que era espejo su sueño sería tener uno para admirarse el tiempo todo. Pero, como no podría hacer eso, amaba oír su voz diciendo a cuantos encontrase – incluso mientras trabajan – cuan maravillosa era ella.
Nadia la oía, excepto ella y Mandí. Nadie la vía, excepto ella y Mandí.
Pero, un bello día… Y como dice Rosana Mont’Alverne, cuando en una historia esta fórmula es dicha significa que la cosa se quedará fea. Pues bien, un bello día… Quiero decir, en una bella noche Mandí adormeció y en el día siguiente aún se quedó dormida. ¿Sería el té que Kusichinpu la dio? Quien va a saber. Si hoy, con el Judiciario nada resolviendo (al menos para el pueblo) y las grandes Emisoras de Televisión, de Radio, de Revistas o Periódicos nada esclareciendo al pueblo. Imagine entonces en aquella época. Sin embargo, los animales, el pueblo y los dioses lloraron su sueño. Pero, por muchos meses las nubes lamentaron su ida sin una lágrima siquiera. Mientras todavía los indígenas lloraban hicieron en un sitio bonito y soleado la postrera casa de la linda niña india.
En una mañana despuntó un broto en el local donde Maní fue enterrada. El broto fue creciéndose, fortaleciéndose y las personas estaban curiosas con aquella planta diferente. Hasta que una noche la madre de Maní soñó con su hija diciéndole para arrancar la planta hasta la raíz y como cambiarla en alimento. Cuando despertó, así hizo. ¡Sorpresa! Por fuera la raíz era marrón igual a todos de la aldea, pero cuando descascarada era blanca hecho Maní. Y así como la niña era gentil y servicial mientras gente, ella era también mientras vegetal.
El pajé² preguntó a los dioses quién los regalara con tal maravilla y descubrió que fuera Calamantán, el calmo dios de los árboles. Calamantán dijo:
- La planta hay de ser llamada Mandioca³ (casa de Maní) porque naciera donde el cuerpito de la gentil niña ahora habitaba.
Pero, ¿y Kusichinpu?
Hecho sucede hoy, ella siguió su vida y he escuchado decir que algunos años más tarde el pueblo a eligió cacique*. Creo que ocurrió una excelente campaña divulgativa… Parece que ella prometió, en nombre de su grande amiga, distribuir mandioca para el pueblo… Sin embargo, creo que Calamantán es calmo, pero no omiso ni tonto… Sin embargo, la única cosa que sé es que nada sé.


Ofereço como presente de aniversário aos
Hildete T. Santos, Luana Rodrigues, Marylde Trevenzole, Gláu Tomaz, Luis F. Rezende, Raquel A. Oliveira, Luciana M. Silva, Samuel Costa, Cris Duarte, Rita de Cássia, Débora Cristina, Carla Paoliello, Cleverton Nunes, Michel Ferrabiano e D Matheus Menezes.

¹ Mandi também é conhecida como Mani.
  Mandí también es conocida como Maní.
² Pajé é um misto de feiticeiro, médico, profeta e sacerdote indígena brasileiro; mas cuidado, existiam diversas tribos de línguas e culturas distintas; com outras palavras para dizer o mesmo. Pajé vem do tupi “paié”.
Pajé es una mezcla de hechicero, médico, profeta y sacerdote indígena brasileño; pero es necesario saber que hay diversas tribus de lenguas y culturas distintas, con otros nombres para decir la misma cosa. La palabra pajé viene del tupí “paié”. El sonido de la palabra “pajé” es algo como “payé”.
³ Mandioca es lo mismo que yuca o guacamote.
* Cacique é chefe em algumas línguas silvícolas da América Latina.
   Gobernante o jefe de una comunidad o pueblo de indios en Latinoamérica.
Agradezco a Manuel Ayala que me dio el nombre Quechua (en Perú) Kusichinpu para la villana en español. Sin embargo, Kusichinpu quiere decir “la de colores alegres”. Bien que ni siempre el nombre nombra el índole de la persona. Me ha sugerido también Ninapaqari (fuego del amanecer) donde la “q” tiene el sonido de “k” y pienso nombrar otro personaje en otra historia.

Recomendo a leitura de “Os vereadores da família e seus cursos de capacitação”, de Vinicius Siman; “Praça Poente – Luís Outra Vez”, de Rubem Leite. Respectivamente nos seguintes endereços:


Escrito entre 24 de julho de 2015 e 28 de agosto de 2016.

Um comentário:

Raquel disse...

Adorei.